Pacaya
Toca el fuego de la Tierra. Pacaya es famoso por sus flujos de lava accesibles, el asado de malvaviscos y el espectáculo constante del Cono McKenney.
Pacaya: El Volcán del Pueblo
Guatemala es la tierra de los volcanes, pero Pacaya tiene un título especial: el volcán activo más accesible. Ubicado a solo 30 kilómetros al sur de la Ciudad de Guatemala, es el volcán donde muchas personas ven lava fluyendo por primera vez en sus vidas. Es famoso no por su altura o su peligro, sino por su hospitalidad. Aquí, los límites entre el mundo humano y el geológico se difuminan, creando un lugar donde literalmente puedes asar un malvavisco sobre el calor del núcleo del planeta.
Con 2,552 metros (8,373 pies), Pacaya es significativamente más bajo que sus vecinos Fuego o Agua. Esta menor altitud, combinada con una pendiente relativamente suave, lo convierte en un destino popular de excursión de un día para familias y excursionistas ocasionales. Pero no se equivoque: Pacaya es un sistema complejo y poderoso que ha estado continuamente activo desde 1965.
Entorno Geológico: Una Historia Compleja
Pacaya no es un simple cono; es un complejo volcánico. Se asienta en el borde sur de la enorme Caldera de Amatitlán (que contiene el lago de Amatitlán).
- El Pacaya Ancestral: El volcán que vemos hoy está construido sobre las ruinas de un volcán más antiguo que colapsó hace unos 1,100 años. Este colapso provocó un deslizamiento de tierra masivo que viajó 25 kilómetros hasta la costa del Pacífico.
- El Cono McKenney: El respiradero actualmente activo se llama Cono McKenney (en honor al Dr. Alfredo MacKenney, un médico guatemalteco y entusiasta de los volcanes que ha documentado el volcán desde la década de 1960). Este cono ha estado creciendo desde 1961. Es visualmente dinámico; durante los períodos de alta actividad, acumula paredes empinadas de salpicaduras, solo para que colapsen o vuelen en pedazos por explosiones posteriores.
La Tradición del Malvavisco
Hay pocos lugares en la Tierra donde las artes culinarias se encuentran con la vulcanología, pero Pacaya es uno de ellos.
- La Experiencia: Los guías de senderismo casi siempre traerán una bolsa de malvaviscos. Al llegar a los campos de lava (la Meseta), encuentran “puntos calientes”: respiraderos o grietas en la corteza de lava enfriándose donde escapa un calor intenso.
- La Técnica: Pegas tu malvavisco en un palo largo y lo sostienes sobre el respiradero. No tarda mucho; el calor puede superar los 400°C (750°F). En segundos, el malvavisco está dorado (o carbonizado, si no tienes cuidado). Comer una golosina pegajosa y dulce cocinada por un volcán es el mejor recuerdo de Pacaya.
- Pizza Volcánica: El concepto ha evolucionado. Un empresario local, David García, se hizo famoso por la “Pizza Pacaya”. Hornea pizzas sobre las rocas de lava caliente utilizando bandejas de metal y equipo de protección. Suena como un truco, pero es un testimonio del ingenio de los lugareños que han convertido el volcán en un medio de vida.
La Caminata: Un Paseo a Través de Escenas
La caminata hacia Pacaya a menudo se describe como “fácil”, pero a gran altitud, “fácil” es relativo.
- El Comienzo: El sendero generalmente comienza en el centro de visitantes en San Francisco de Sales.
- El Viaje: Es una caminata de 2.5 kilómetros ganando unos 400 metros de elevación. Caminas a través de tierras de cultivo, bosques húmedos exuberantes y finalmente emerges en el paisaje árido y negro de flujos de lava recientes.
- Caballos-Taxi: El sendero está lleno de lugareños que ofrecen caballos (“¡Taxi!”) para aquellos que encuentran la pendiente demasiado empinada. Es una fuente importante de ingresos para la comunidad.
- La Vista desde la Cima: Generalmente no puedes subir al borde mismo del cráter McKenney debido a las normas de seguridad (las rocas voladoras son un peligro real). Sin embargo, el mirador en la meseta ofrece un panorama impresionante. Estás de pie sobre roca negra, mirando a través del valle al imponente trío de volcanes Agua, Fuego y Acatenango.
La Leyenda de Pizza Pacaya
Lo que comenzó como un experimento loco se ha convertido en un ícono culinario mundial.
- El Chef: David García, un contador local convertido en chef, vio una oportunidad en los flujos de 2013. Experimentó con tiempos de cocción y temperaturas en la lava en movimiento.
- La Cocina: Su “cocina” está donde sea que estén los flujos de lava ese día. Usa botas de grado militar para soportar el calor. El “horno” es una cavidad formada naturalmente por la roca enfriándose.
- El Método: Coloca la pizza en una bandeja de metal y la desliza debajo de un estante de lava endurecida o directamente sobre un flujo brillante. La temperatura es tan alta (a menudo >500°C) que la pizza se cocina en menos de 5 minutos, dando a la corteza un carbón volcánico perfecto y único. No es solo una comida; es arte escénico de alto riesgo.
La Vida Regresa: Flora y Fauna
A pesar de la destrucción constante, la vida en Pacaya es sorprendentemente resistente.
- El Bosque Nuboso: Las laderas inferiores están cubiertas de un denso y húmedo bosque nuboso. Aquí puedes encontrar bromelias, orquídeas y helechos masivos. Este bosque es el hogar de armadillos, zorros y diversas especies de aves esquivas.
- El “Cactus de Lava”: A medida que asciendes, el bosque da paso al “matorral de caldera”. Uno de los primeros colonizadores de los nuevos flujos de lava es una especie de nopal. Ver estas plantas verdes y espinosas creciendo directamente de la roca estéril y negra es un poderoso símbolo de la recuperación de la naturaleza.
- El Contraste: La caminata te lleva del canto de los pájaros y el olor a tierra húmeda en el bosque al silencio y el olor a azufre en los campos de lava. Es un viaje entre dos mundos: el mundo biológico vivo y el mundo geológico muerto.
La Erupción de 2010: Cuando la Ciudad se Volvió Negra
Pacaya suele comportarse bien, produciendo flujos de lava lentos y leves estallidos estrombolianos. Pero el 27 de mayo de 2010, tuvo un berrinche.
- La Explosión: Una poderosa erupción expulsó escombros y una enorme columna de ceniza.
- El Impacto: El viento sopló la nube de ceniza directamente hacia el norte, hacia la Ciudad de Guatemala. La capital quedó cubierta de centímetros de arena negra. El Aeropuerto Internacional La Aurora tuvo que cerrar durante días mientras los trabajadores barrían las cenizas de las pistas.
- La Tragedia: Un reportero, Aníbal Archila, murió por la caída de escombros mientras informaba en vivo cerca del volcán. Fue un duro recordatorio de que incluso los volcanes “amigables” son animales salvajes impredecibles.
Los Flujos de Lava de 2021
A principios de 2021, Pacaya entró en una nueva fase de alta actividad efusiva.
- Los Flujos: Flujos de lava masivos se derramaron de una fisura en el flanco. Estos flujos viajaron lenta pero implacablemente durante meses.
- La Amenaza: La lava amenazó a las comunidades de El Patrocinio y San José el Rodeo. Consumió plantaciones de café y granjas de aguacate. Los residentes observaron impotentes cómo el muro de roca negra y fuego avanzaba lentamente hacia sus hogares.
- El Desastre en “Cámara Lenta”: A diferencia de los rápidos flujos piroclásticos de Fuego, esta fue una crisis en cámara lenta. Permitió evacuaciones ordenadas pero prolongó el estrés psicológico para los lugareños.
Mitos y Leyendas: El Horno del Diablo
El folclore local ha asociado durante mucho tiempo a Pacaya con lo sobrenatural.
- La Puerta del Diablo: En la época colonial, el constante estruendo y el fuego llevaron a los lugareños a creer que el volcán era una puerta al infierno. A menudo se le llamaba El Infernillo.
- El Guardián: Algunos ancianos indígenas creen que un espíritu guardián protege la montaña. A veces se dejan ofrendas de flores y licor cerca de los senderos para garantizar un paso seguro. Es un recordatorio de que para muchos, esto no es solo una formación geológica, sino una entidad viva.
Aguas Termales de Kawilal: El Regalo Después de la Caminata
La misma cámara de magma que alimenta las erupciones de Pacaya también calienta el agua subterránea de la región.
- El Circuito Termal: Ubicadas cerca del lago de Amatitlán, las Aguas Termales de Kawilal son una parada popular después de la caminata. El complejo utiliza agua geotérmica bombeada directamente del acuífero volcánico.
- Aguas Terapéuticas: El agua es rica en azufre y minerales, y se cree que ayuda con el dolor muscular y las afecciones de la piel. Sumergirse en una piscina caliente mientras miras el cono humeante de Pacaya es la manera perfecta de terminar la aventura.
Qué Traer de Vuelta: Recuerdos Volcánicos
Pacaya no se trata solo de los recuerdos; puedes llevarte un pedazo del volcán a casa (figurativamente).
- Joyería de Lava: Los artesanos locales elaboran hermosos collares y pulseras de roca volcánica pulida. Las piedras negras a menudo se combinan con jade, el otro tesoro nacional de Guatemala.
- Bastones: Muchos niños venden bastones tallados a mano en el comienzo del sendero. Son increíblemente útiles para la caminata, y muchos visitantes los compran como recuerdo (y para apoyar a las familias locales).
Monitoreo y Seguridad
Pacaya es parte del Parque Nacional Pacaya.
- Los Guías son Obligatorios: No puedes caminar por Pacaya solo. Debes contratar a un guía local certificado. Esto es en parte por seguridad (para mantenerte alejado de tubos de lava inestables y respiraderos de gas) y en parte para apoyar la economía local.
- Peligros de Gas: El cráter emite cantidades significativas de dióxido de azufre. En días con poco viento, el gas puede acumularse en áreas bajas, lo que representa un riesgo de asfixia. Los guías están capacitados para reconocer estas condiciones.
Conclusión
Pacaya es la droga de entrada del turismo volcánico. Es accesible, fotogénico y ofrece una interacción íntima con las fuerzas geológicas. Ya sea que esté comiendo una pizza volcánica o viendo el cono McKenney brillando en rojo en el crepúsculo, Pacaya ofrece una conexión con la Tierra viva que es difícil de encontrar en cualquier otro lugar.