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Nevado del Ruiz: El León Dormido de los Andes - Historia, Tragedia y Resiliencia

Una inmersión profunda en el Nevado del Ruiz, el volcán colombiano conocido por su cima cubierta de glaciares y la devastadora tragedia de Armero en 1985. Explora su formación geológica, erupciones históricas y los esfuerzos actuales de monitoreo.

Ubicación Caldas y Tolima, Colombia
Altura 5321 m
Tipo Estratovolcán
Última erupción Actividad en curso (Desde 2014)

El Nevado del Ruiz, también conocido localmente como La Mesa de Herveo o “El León Dormido”, es uno de los volcanes más significativos y notorios de América del Sur. Situado en la Cordillera Central de los Andes colombianos, es el miembro más septentrional del macizo volcánico Ruiz-Tolima. Con una altitud de 5.321 metros, su imponente presencia coronada de nieve ha dominado el paisaje durante milenios, sirviendo tanto como fuente de agua para los fértiles valles inferiores como una fuente recurrente de destrucción catastrófica.


1. Formación Geológica: Un Gigante de Subducción

El Nevado del Ruiz es un estratovolcán clásico, formado por la subducción de la Placa de Nazca bajo la Placa Sudamericana. Esta interacción de tectónica de placas crea una “fábrica” de magma a medida que la corteza oceánica es forzada a las profundidades de la Tierra, donde se funde y asciende a la superficie.

Estructuras Ancestrales y Actuales

El complejo volcánico comenzó a formarse hace aproximadamente 2 millones de años, pero el cono actual —la estructura que vemos hoy— comenzó su desarrollo hace unos 150.000 años. Se caracteriza por una cima amplia y relativamente plana (la “Mesa”) y varios conos menores. El núcleo del volcán está compuesto por capas de flujos de lava andesítica y dacítica, alternando con capas de ceniza volcánica y detritos piroclásticos, típicos de los estratovolcanes explosivos.

El Macizo Ruiz-Tolima

El Nevado del Ruiz no está aislado. Se encuentra en la intersección de cuatro zonas de fallas principales y forma parte de un grupo mayor que incluye el Nevado de Santa Isabel, el Nevado del Cisne y el complejo del Cerro Bravo. Esta proximidad significa que una erupción en el Ruiz suele ser parte de un período más amplio de inestabilidad sísmica y volcánica regional.


2. El Legado de los Lahares: Una Historia Recurrente

Aunque el mundo recuerda 1985, la historia del Nevado del Ruiz es una crónica de devastadores flujos de lodo, o lahares. Estos ocurren cuando las erupciones explosivas proporcionan suficiente calor para derretir rápidamente los glaciares de la cima, enviando una mezcla de agua, ceniza y rocas por los cauces de los ríos.

Las Erupciones de 1595 y 1845

  • 1595: Una erupción importante desencadenó tres pulsos distintos de lahares. Estos flujos viajaron por los ríos Gualí y Lagunillas, cobrando la vida de 636 personas.
  • 1845: Un flujo de lodo aún más inmenso ocurrió el 19 de febrero de 1845. Un lahar masivo descendió por el valle del río Lagunillas durante más de 70 kilómetros. Mató a más de 1.000 personas y depositó una gruesa capa de sedimentos que enriqueció fértilmente el suelo.

Trágicamente, la ciudad de Armero se estableció a principios del siglo XX directamente sobre estos depósitos de lahar de 1845, una advertencia geológica que fue olvidada en gran medida por la población general y las autoridades locales.


3. La Tragedia de Armero de 1985: Un Mundo en Duelo

La erupción del 13 de noviembre de 1985 se erige como uno de los eventos volcánicos más mortíferos en la historia de la humanidad y un caso de estudio inquietante sobre el fallo en la comunicación de riesgos.

Precursores y la Erupción

A partir de finales de 1984, el volcán comenzó a mostrar signos de inquietud: aumento de la actividad sísmica, emisiones de fumarolas y explosiones freáticas (impulsadas por vapor). A pesar de las advertencias de vulcanólogos internacionales y la creación de un mapa de peligros que predijo con exactitud la trayectoria de los futuros lahares, el gobierno local dudó en ordenar una evacuación, temiendo que causara un pánico innecesario.

La erupción en sí fue relativamente pequeña, midiendo solo un VEI 3 (Índice de Explosividad Volcánica). Sin embargo, ocurrió a las 9:08 PM, bajo la cobertura de una tormenta. Los flujos piroclásticos derritieron rápidamente aproximadamente el 10% del casquete de hielo de la cima del volcán.

La Destrucción de Armero

En cuestión de horas, cuatro lahares masivos descendieron por los flancos del volcán. El flujo dirigido al valle del río Lagunillas alcanzó velocidades de 50 km/h. Cuando golpeó la ciudad de Armero a las 11:30 PM, el lahar fue descrito como una “pared de ruido y lodo” de 40 metros de altura. En una sola noche, 23.000 personas perecieron, aproximadamente el 75% de la población de la ciudad. Otras 1.000 murieron en la ciudad de Chinchiná, en el lado opuesto del volcán.

Omayra Sánchez: El Rostro del Desastre

La atención del mundo se centró en Omayra Sánchez, de 13 años, quien quedó atrapada hasta el cuello en una mezcla de lodo y escombros. Durante 60 horas, periodistas y rescatistas intentaron liberarla, pero sin maquinaria pesada o bombas para bajar el nivel del agua, sus esfuerzos fueron en vano. Ella mantuvo la valentía, hablando con los reporteros e incluso cantando hasta que sucumbió a la gangrena y la hipotermia. Su muerte, capturada en una fotografía inquietante de Frank Fournier, se convirtió en un símbolo de la impotencia de la comunidad global ante el desastre.


4. Estado Actual: El Nivel de Alerta Amarilla

Desde el desastre de 1985, el Nevado del Ruiz nunca ha regresado realmente a un estado de inactividad total. En 2010, el volcán entró en un nuevo período de “inquietud”, que ha continuado hasta hoy.

Erupciones en Curso (2014 - Presente)

Desde 2014, el volcán ha estado en un estado de erupción de bajo nivel casi continuo. Esto se caracteriza por:

  • Emisiones de Ceniza: Columnas de ceniza frecuentes que a menudo perturban los vuelos en los aeropuertos cercanos de Manizales y Pereira.
  • Enjambres Sísmicos: Períodos intensos de terremotos relacionados con el movimiento de magma y gases dentro de los conductos volcánicos.
  • Flujo de Dióxido de Azufre: Niveles altos de emisión de gas que pueden ser detectados por satélites en todo el continente.

El volcán es mantenido actualmente en un “Nivel Amarillo” (III) de actividad por el Servicio Geológico Colombiano, lo que significa “Cambios en el comportamiento de la actividad volcánica”. Este nivel indica que el volcán es inestable y podría entrar en erupción potencialmente con poco aviso.


5. Retroceso Glacial y Cambio Climático

El Nevado del Ruiz es uno de los pocos lugares en Colombia que aún alberga glaciares permanentes. Sin embargo, estas “nieves perpetuas” están desapareciendo a un ritmo alarmante.

La Desaparición del Casquete de Hielo

En 1985, el área glaciada era de aproximadamente 21 km². Para 2020, se había reducido a menos de 8 km². Este retroceso es una “espada de doble filo” de calor:

  1. Calor Volcánico: La actividad interna continua del volcán calienta el suelo desde abajo.
  2. Calentamiento Global: Los aumentos de la temperatura atmosférica están derritiendo los glaciares desde arriba.

Los científicos predicen que, si las tendencias actuales continúan, los glaciares del Nevado del Ruiz podrían desaparecer por completo en las próximas dos décadas. Paradójicamente, esto reduce el volumen de agua disponible para futuros lahares, pero también crea laderas más inestables de detritos volcánicos sueltos que pueden ser movilizados por lluvias intensas.


6. Biodiversidad: El Páramo de Gran Altitud

A pesar de su reputación destructiva, el volcán es la pieza central del Parque Nacional Natural Los Nevados, un santuario ecológico vital.

El Ecosistema del Páramo

Las laderas del volcán (entre 3.000 y 4.500 metros) albergan el Páramo, un ecosistema de alta montaña único. Este ecosistema actúa como una esponja masiva, capturando la humedad de las nubes y regulando el suministro de agua para millones de personas en la región cafetalera de Colombia.

Flora: Los Frailejones

La planta más emblemática del páramo del Ruiz es el Frailejón (Espeletia). Estas plantas de aspecto extraño tienen tallos gruesos y suculentos y una “corona” de hojas vellosas que atrapan la humedad y protegen a la planta de la intensa radiación UV y las temperaturas nocturnas bajo cero. Algunas especies crecen solo unos pocos segundos por año y pueden vivir más de 200 años.

Fauna: El Cóndor y el Colibrí

El parque es uno de los últimos refugios para el Cóndor de los Andes, el ave voladora más grande del mundo. También es el hogar del Colibrí de Casco (Chivito de los Páramos), que es endémico específicamente de las cumbres volcánicas de gran altitud del macizo Ruiz-Tolima.


7. Monitoreo: El Observatorio de Manizales

El mayor legado de la tragedia de 1985 es la transformación del enfoque de Colombia hacia el monitoreo volcánico. El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales fue establecido inmediatamente después del desastre y es hoy uno de los más sofisticados del mundo.

  • Vigilancia en Tiempo Real: Webcams, sensores de gases y monitoreo satelital proporcionan datos las 24 horas, los 7 días de la semana.
  • Sistemas de Alerta Temprana: Sensores de inundaciones repentinas y lahares están instalados en los ríos Gualí, Lagunillas y Azufrado para proporcionar minutos cruciales de tiempo de reacción a las comunidades río abajo.
  • Participación Comunitaria: Simulacros de evacuación regulares y programas educativos aseguran que la población local sepa exactamente cómo responder a los cambios en el nivel de alerta.

Especificaciones Técnicas

CaracterísticaDatos
Altitud5.321 m
Diámetro del Cráter1 km (Cráter Arenas)
Última Erupción Significativa1985 (Catastrófica), 2023 (Enjambres de ceniza)
Peligros PrincipalesLahares, Flujos piroclásticos, Caída de ceniza
Parque NacionalLos Nevados (establecido en 1974)
Ciudades CercanasManizales (28 km), Armero-Guayabal (50 km)

El Nevado del Ruiz sigue siendo un poderoso símbolo de la doble naturaleza de nuestro planeta: una fuente de vida y belleza, pero también un recordatorio de la necesidad de eterna vigilancia y respeto por las fuerzas de la geología. Mientras el “León Dormido” continúa rugiendo, el mundo observa, ahora mucho mejor preparado que en la fatídica noche de 1985.

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